A lo largo de casi medio siglo, Chantal Grande ha reunido junto a su marido, David Balsells, una de las colecciones privadas de fotografía más valiosas de todo el Estado. Casi 1.693 imágenes originales, muy bien conservadas, de 356 autores. Una muestra hasta ahora en manos de la Fundación Fórvm, con sede y corazón en Tarragona, donde residen los dos galeristas.

Un viaje con muchos de los referentes de la fotografía contemporánea dentro y fuera de Catalunya, con su eclosión a partir de los años 70. Gabriel Cualladó, Colita, América Sánchez, Joan Fontcuberta, Jorge Ribalta, Eulàlia Valldosera, Francesc Català-Roca, Joaquim Gomis, Agustí Centelles, Joan Colom, Marta Povo, Humberto Rivas, Manolo Laguillo, Hannah Collins, Eiko Hosoe, Bernard Plossu o Ralph Gibson.

“La adquisición pone el MAMT a la altura, en fondo fotográfico, del Reina Sofía o MNAC”, destaca Noemí Llauradó

La dimensión de la colección, además de la edad de los dos propietarios, generó el deseo de convertir algo privado en un bien público. Hace cerca de dos años llamaron a la puerta de la Generalitat y aseguran todas las partes que la buena sintonía fue instantánea.

Las conversaciones y, sobre todo, el trabajo de los equipos jurídicos ha dado sus frutos y ayer la Generalitat presentó en el Museu d’Art Modern de Tarragona (MAMT) la operación que ha servido para convertir la colección en pública. A pesar de que está valorada en 1,7 millones, la compra se ha fijado en 903.000 euros. El resto, una donación, según detallaron ayer la Generalitat y la Diputació de Tarragona, titular de su nueva casa.

“La adquisición de la enorme colección pondrá el Museu d’Art Modern de Tarragona a la altura, en cuanto a fondo fotográfico, de referentes como el Museo Reina Sofía de Madrid o el Museu Nacional d’Art de Catalunya (MNAC) en Barcelona”, destacó Noemí Llauradó, presidenta de la Diputació de Tarragona.

Centenares de fotografías que estarán en depósito en el MAMT y que pasan a formar parte de la Col·lecció Nacional de Fotografia de la Generalitat. La intención es que se puedan hacer cesiones de parte de las obras para que puedan verse también fuera.

Para Tarragona disponer de una colección que convierte uno de sus museos en referente artístico supone un gran salto. Para quienes han dedicado casi medio siglo a la ingente labor de encontrar la obra y adquirirla, en muchos casos tras una relación personal con sus autores, garantizar su conservación es un premio a una vida dedicada a la fotografía.

Uno de sus temores era que la colección se partiese. Grande y Balsells tenían claro que no querían responsabilizar a sus hijos de la misión de conservarla.

La Galería Fórvm cerró en 2008 y desde entonces su fundación se ha hecho cargo de la conservación. “No puedes pretender que tus hijos guarden en sus casas todas estas fotografías. Nuestra ilusión era que la colección tuviese suficiente calidad o interés como para convertirse en una colección pública”, subrayó Grande, exultante.

De forma temporal, hasta que se prepare el espacio dedicado a la nueva colección en el MAMT, las casi 1.700 fotografías se guardarán en el Arxiu General de la Diputació de Tarragona, en La Canonja. Algunas de las imágenes, unas pocas, ya se pueden ver en el Museu d’Art Modern de Tarragona.

“Se reafirma el compromiso del Govern con la fotografía”, destacó Sònia Hernández, consellera de Cultura.

El fondo se creó en 1981 en la galería Forvm de Tarragona y durante todo este tiempo Grande y Balsells impulsaron la obra de fotógrafos nacionales e internacionales. Con mimo.

Coincidiendo con los 50 años del MAMT, en 2026, se exhibirán parte de las obras en una exposición temporal. “Las fotos seguirán dialogando con cada uno de vosotros”, se despidió Grande, siempre sonriente.

READ MORE

La Vanguardia- Esteve Giralt

Jueves 24 de julio 2025